Cursos · PASAJES DIFÍCILES · TANAJ Violencia, juicio y textos que incomodan
Génesis 6:6 / Números 23:19 — ¿Dios se arrepiente o no se arrepiente?
Pasajes Difíciles · Tanaj
Textos base: Génesis 6:6 y Números 23:19
Dos textos del Tanaj parecen afirmar exactamente lo contrario acerca de Dios.
Génesis 6:6 declara que YHWH:
“lamentó haber hecho al ser humano en la tierra”.
Pero Números 23:19 afirma:
“Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta.”
La contradicción parece inmediata:
Génesis: Dios se arrepiente.
Números: Dios no se arrepiente.
Pero antes de armonizar los textos o declarar una contradicción debemos hacer algo más básico:
examinar el hebreo, el contexto de cada afirmación y, sobre todo, preguntarnos qué significa el verbo
נחם — n-ḥ-m
en cada pasaje.
La pregunta correcta no es simplemente:
“¿Dios cambia o no cambia?”
Es:
¿qué afirma realmente cada texto que YHWH lamenta, cambia o no revoca?
Texto antes que respuesta fácil.
1. Génesis 6:6 en hebreo
El texto dice:
וַיִּנָּחֶם יְהוָה כִּי־עָשָׂה אֶת־הָאָדָם בָּאָרֶץ
וַיִּתְעַצֵּב אֶל־לִבּוֹ
wayyinnāḥem YHWH kî-ʿāśāh ʾet-hāʾādām bāʾāreṣ,
wayyitʿaṣṣēb ʾel-libbô
Una traducción razonablemente literal sería:
“Y YHWH lamentó haber hecho al ser humano en la tierra,
y se afligió en su corazón.”
El verbo central es:
וַיִּנָּחֶם
wayyinnāḥem
Es una forma de la raíz:
נחם
n-ḥ-m
En diferentes contextos esta raíz puede expresar ideas como lamentar, sentir pesar, cambiar de disposición,
retractarse, ceder o encontrar consuelo.
No existe una traducción española única que funcione automáticamente en todos sus usos.
2. “Arrepentirse” puede ser una traducción engañosa
En español, decir:
“Dios se arrepintió”
puede sugerir que Dios reconoció haber cometido un pecado o una falta moral.
Eso no está expresado en Génesis 6:6.
El hebreo no dice que YHWH haya pecado ni que necesite perdón.
Además, el versículo mismo explica el sentido emocional mediante la segunda cláusula:
וַיִּתְעַצֵּב אֶל־לִבּוֹ
wayyitʿaṣṣēb ʾel-libbô
“y se afligió en su corazón”
Por eso traducciones como “lamentó”, “le pesó” o “se arrepintió de haber hecho” intentan expresar una reacción de pesar,
no arrepentimiento moral por pecado.
Dato léxico: nāḥam no significa necesariamente arrepentirse de una falta moral.
3. El contexto de Génesis 6:6
El versículo anterior proporciona la causa narrativa.
Génesis 6:5 describe la condición humana:
“YHWH vio que la maldad del ser humano era grande en la tierra
y que toda inclinación de los pensamientos de su corazón era solamente mala continuamente.”
Entonces viene Génesis 6:6:
maldad humana
↓
pesar de YHWH
↓
aflicción divina
↓
decisión de juicio
Y Génesis 6:7 anuncia el diluvio.
Por tanto, Génesis 6:6 no aparece como una definición filosófica de los atributos de Dios.
Funciona dentro de una narración que describe la respuesta de YHWH al deterioro radical de la humanidad.
4. El texto presenta una reacción real
Debemos evitar una solución demasiado rápida:
“Dios realmente no sintió nada; simplemente parece que lo sintió.”
Eso vaciaría el lenguaje narrativo.
Génesis quiere que el lector perciba el contraste entre:
el corazón humano lleno de maldad
y:
el corazón de YHWH lleno de dolor.
El narrador atribuye deliberadamente a YHWH pesar y aflicción.
Exactamente cómo debe integrarse ese lenguaje con una doctrina posterior de omnisciencia o inmutabilidad es una segunda pregunta.
Primero debemos permitir que Génesis diga lo que dice.
5. ¿Significa Génesis 6:6 que Dios descubrió algo que no sabía?
El versículo no dice eso.
No encontramos:
“YHWH se sorprendió porque no sabía que la humanidad llegaría a ser malvada.”
Tampoco:
“YHWH reconoció que había cometido un error de cálculo.”
El texto describe su reacción ante la condición humana.
Convertir wayyinnāḥem automáticamente en:
“Dios descubrió que estaba equivocado”
introduciría una conclusión que Génesis no formula.
Dato textual: YHWH lamenta haber hecho al ser humano y se aflige.
No especificado: si esa reacción implica adquisición de información previamente desconocida.
6. Números 23:19 parece decir lo contrario
Ahora llegamos al segundo texto:
לֹא אִישׁ אֵל וִיכַזֵּב
וּבֶן־אָדָם וְיִתְנֶחָם
הַהוּא אָמַר וְלֹא יַעֲשֶׂה
וְדִבֶּר וְלֹא יְקִימֶנָּה
lōʾ ʾîš ʾēl wîḵazzēb,
ûven-ʾādām wəyitneḥām;
hahûʾ ʾāmar wəlōʾ yaʿăśeh,
wədibber wəlōʾ yəqîmennāh
Puede traducirse:
“Dios no es hombre para que mienta,
ni hijo de hombre para que cambie de parecer.
¿Acaso dice y no hace?
¿Habla y no cumple?”
Aquí reaparece la misma raíz:
נחם
n-ḥ-m
Pero el contexto es completamente diferente.
7. El contexto de Números 23 es Bilam y Balac
Balac quiere que Bilam maldiga a Israel.
Pero en cada intento la palabra recibida produce bendición.
Números 23:19 aparece dentro del segundo oráculo de Bilam.
La cuestión inmediata no es:
“¿puede Dios responder de manera diferente ante circunstancias diferentes?”
La cuestión es:
“¿puede Balac lograr que Dios revoque la bendición que acaba de pronunciar sobre Israel?”
La respuesta del oráculo es:
No.
Y la segunda mitad del versículo explica exactamente el punto:
“¿Ha dicho y no hará?
¿Ha hablado y no lo cumplirá?”
Números 23:19 trata de la confiabilidad de la palabra divina en esta situación concreta.
8. El paralelismo con “mentir” controla el sentido
La primera línea dice:
לֹא אִישׁ אֵל וִיכַזֵּב
“Dios no es hombre para que mienta”
La siguiente añade:
וּבֶן־אָדָם וְיִתְנֶחָם
“ni hijo de hombre para que cambie de parecer”
El paralelismo relaciona nāḥam con la confiabilidad de lo que Dios ha declarado.
No describe a Dios como incapaz de toda respuesta relacional.
Afirma que no actúa como un ser humano engañoso que promete una cosa y después abandona su palabra por conveniencia.
9. Números 23:19 no puede separarse de Números 23:20
El versículo siguiente dice:
“Él ha bendecido; yo no puedo revocarlo.”
Esa frase prácticamente interpreta 23:19.
Balac quiere que la bendición sea convertida en maldición.
Bilam responde que la palabra ya pronunciada por Dios no puede manipularse de esa manera.
Por tanto:
Dato contextual: Números 23:19 afirma la firmeza del decreto divino respecto de Israel.
Sobreafirmación: utilizar el versículo como si dijera que Dios nunca modifica ninguna acción bajo ninguna circunstancia.
10. Los dos textos utilizan la misma raíz, pero no hacen la misma afirmación
Esto es el centro del problema.
Génesis 6:6 utiliza:
וַיִּנָּחֶם
wayyinnāḥem
Números 23:19 utiliza:
וְיִתְנֶחָם
wəyitneḥām
Son formas de la misma raíz hebrea, aunque aparecen en construcciones morfológicas distintas.
Pero compartir un lexema no significa que cada aparición tenga exactamente el mismo sentido pragmático.
El contexto determina qué aspecto del campo semántico está activo.
En Génesis:
pesar ante la corrupción humana.
En Números:
no revocar una palabra dada por presión o manipulación humana.
11. 1 Samuel 15 ofrece un control extraordinario
Existe otro texto todavía más importante para evaluar la supuesta contradicción.
En 1 Samuel 15:11 YHWH dice acerca de Saúl:
“Me pesa haber puesto a Saúl como rey.”
El verbo pertenece nuevamente a:
נחם
Pero dentro del mismo capítulo, 1 Samuel 15:29 declara:
“Además, la Gloria de Israel no mentirá ni cambiará de parecer,
porque no es hombre para cambiar de parecer.”
El paralelo con Números 23:19 es evidente:
no mentirá + no se retractará + no es hombre.
Sin embargo, el mismo capítulo puede decir que YHWH lamentó haber hecho rey a Saúl.
Esto demuestra algo importante:
los autores bíblicos no parecen considerar automáticamente contradictorias las afirmaciones “YHWH lamentó” y “YHWH no se retractará”.
12. ¿Cómo puede 1 Samuel afirmar ambas cosas?
Porque las afirmaciones no tienen el mismo objeto.
YHWH lamenta haber establecido a Saúl como rey debido a la desobediencia de Saúl.
Pero una vez pronunciada la sentencia de que Saúl perderá la dinastía, Samuel afirma que Dios no revertirá esa decisión como si fuera un hombre manipulable.
La primera declaración describe pesar ante el comportamiento humano.
La segunda afirma la irrevocabilidad de una sentencia concreta.
El mismo patrón ayuda a comprender Génesis 6 y Números 23.
13. Éxodo 32 vuelve a utilizar nāḥam
Después del becerro de oro, Moisés intercede por Israel.
Éxodo 32:14 declara:
וַיִּנָּחֶם יְהוָה עַל־הָרָעָה
wayyinnāḥem YHWH ʿal-hārāʿāh
YHWH “cedió”, “se retractó” o “desistió” del desastre anunciado.
El texto no parece considerar problemática esa afirmación.
Esto confirma que Números 23:19 no funciona como una prohibición léxica:
“nunca puede utilizarse nāḥam respecto de Dios.”
La propia Torá lo utiliza.
14. Jeremías 18 explica explícitamente una lógica condicional
Jeremías 18:7–10 proporciona una de las formulaciones más claras acerca de cómo ciertas declaraciones divinas funcionan dentro de la profecía.
YHWH declara que puede anunciar juicio contra una nación.
Pero si esa nación abandona su maldad, Él puede desistir del juicio anunciado.
También puede anunciar bien y posteriormente responder de manera distinta si la nación hace lo malo.
La relación es condicional.
Esto demuestra que el Tanaj puede presentar cambios en la acción divina como respuesta coherente al cambio humano.
No se trata necesariamente de inconsistencia.
Puede tratarse precisamente de consistencia con una política moral previamente establecida.
15. Jonás y Nínive ofrecen otro ejemplo
Jonás anuncia:
“Cuarenta días y Nínive será destruida.”
Pero los ninivitas responden con arrepentimiento.
Jonás 3:10 dice entonces:
וַיִּנָּחֶם הָאֱלֹהִים עַל־הָרָעָה
wayyinnāḥem hāʾĕlōhîm ʿal-hārāʿāh
Dios desiste del desastre anunciado.
El libro incluso presenta esa posibilidad como parte del carácter conocido de YHWH:
Jonás esperaba precisamente que Dios pudiera mostrar misericordia.
Por tanto, la Biblia Hebrea conoce perfectamente una teología donde Dios responde a la conducta humana.
16. ¿Entonces Dios cambia?
La pregunta necesita especificar:
¿cambia qué?
Los textos pueden describir cambios en:
- acciones históricas;
- sentencias anunciadas;
- trato hacia personas o naciones;
- respuesta ante obediencia o rebelión.
Pero eso no equivale automáticamente a afirmar un cambio en:
- carácter moral;
- fidelidad;
- propósito último;
- conocimiento;
- o naturaleza divina.
Esas son preguntas diferentes.
La palabra “cambiar” es demasiado amplia si no identificamos qué dimensión estamos discutiendo.
17. La inmutabilidad no debe imponerse antes de leer el texto
La tradición teológica posterior desarrolló diferentes formulaciones de la inmutabilidad divina.
Algunas sostienen que Dios no cambia en esencia, carácter o propósito eterno,
aunque el lenguaje bíblico describa cambios reales en sus relaciones históricas.
Otras lecturas conceden un sentido más dinámico a las respuestas divinas narradas en las Escrituras.
Estas son construcciones teológicas legítimas para discutir.
Pero pertenecen a un nivel posterior de síntesis.
Génesis 6:6 no utiliza vocabulario metafísico como:
inmutabilidad, impasibilidad, temporalidad o eternidad.
El texto habla de dolor.
Primero debemos interpretar ese lenguaje antes de integrarlo dentro de un sistema.
18. ¿Es simplemente un antropomorfismo?
Más precisamente, podría hablarse de lenguaje antropopático:
atribuir a Dios emociones descritas mediante categorías humanas.
Esa clasificación puede ser útil.
Pero decir:
“es antropopático”
no constituye todavía una explicación.
Debemos preguntar:
¿Qué comunica ese lenguaje?
¿Por qué el narrador lo utiliza?
¿Qué quiere que comprendamos acerca de la relación de YHWH con la violencia humana?
En Génesis 6, la respuesta parece clara:
la corrupción humana no deja indiferente a YHWH.
El lenguaje del corazón comunica una profunda reacción divina ante el deterioro de la creación.
19. Génesis 6:6 no debe neutralizarse mediante Números 23:19
A veces Números 23:19 se utiliza para reinterpretar Génesis 6:6 de esta manera:
“Como Dios nunca se arrepiente, Génesis realmente no quiere decir que lamentó nada.”
Eso invierte el proceso exegético.
Números 23 debe interpretarse dentro de Números 22–24.
Génesis 6 debe interpretarse dentro de Génesis 6–9.
Después podemos preguntar cómo se relacionan.
Un texto no debe utilizarse para cancelar el vocabulario del otro.
20. Tampoco Génesis 6:6 debe utilizarse para cancelar Números 23
El error contrario consiste en decir:
“Como Génesis dice que Dios lamentó algo, entonces Números está equivocado cuando dice que no cambia de parecer.”
Eso también ignora el contexto.
Números no está haciendo una afirmación genérica sobre toda interacción posible de Dios con la humanidad.
Bilam está diciendo que Balac no puede manipular a Dios para transformar en maldición la bendición pronunciada sobre Israel.
Dios cumplirá lo que acaba de declarar.
Ese es el argumento del oráculo.
21. Una distinción decisiva: cambio de carácter y cambio de trato
El Tanaj puede presentar a YHWH actuando de manera diferente frente a comportamientos diferentes sin presentar su carácter como arbitrario.
Por ejemplo:
rebelión humana
↓
juicio
arrepentimiento humano
↓
misericordia
Desde una perspectiva narrativa, responder de manera diferente ante condiciones moralmente diferentes puede expresar precisamente constancia de carácter.
Jeremías 18 hace explícita esa lógica.
Por tanto, “Dios cambió su trato” y “Dios cambió de carácter” no son afirmaciones equivalentes.
22. ¿Dios puede anunciar algo y luego no ejecutarlo?
Sí, algunos textos bíblicos presentan exactamente eso.
Éxodo 32, Jeremías 18 y Jonás 3 son ejemplos claros.
Pero eso no significa que toda palabra divina sea provisional.
Otros textos presentan determinadas declaraciones como irrevocables.
Números 23 pertenece a esa segunda situación.
Por eso necesitamos distinguir entre:
advertencia condicional
y:
promesa o sentencia presentada como irrevocable.
El género y el contexto determinan la diferencia.
23. ¿Existe entonces una contradicción entre Génesis 6:6 y Números 23:19?
No existe una contradicción necesaria.
Los versículos utilizan vocabulario relacionado, pero hablan de situaciones distintas.
Génesis 6:6 afirma que YHWH experimenta pesar y aflicción frente a la corrupción humana que ha llenado la tierra.
Números 23:19 afirma que Dios no es un hombre mentiroso o voluble que pueda ser persuadido por Balac para abandonar la bendición que ha pronunciado.
Las dos afirmaciones pueden coexistir:
YHWH responde realmente a la conducta humana.
YHWH no es manipulable ni infiel a su palabra.
24. Lo que Génesis 6:6 permite afirmar
Dato textual: YHWH lamenta haber hecho al ser humano.
Dato textual: YHWH se aflige en su corazón.
Dato contextual: la causa narrativa es la corrupción extrema de la humanidad.
Inferencia exegética fuerte: el narrador quiere expresar una reacción divina profunda frente al mal humano.
No especificado: que Dios hubiera cometido un pecado.
No especificado: que Dios adquiriera información que desconocía.
25. Lo que Números 23:19 permite afirmar
Dato textual: Dios no es comparable con un ser humano que miente.
Dato textual: el versículo vincula no “cambiar de parecer” con cumplir aquello que ha declarado.
Dato contextual: Balac intenta conseguir que la bendición sobre Israel sea convertida en maldición.
Dato contextual: Números 23:20 afirma que la bendición ya pronunciada no puede ser revocada.
Inferencia exegética fuerte: Números 23:19 afirma la confiabilidad e irrevocabilidad de la palabra divina en este contexto.
Sobreafirmación: convertir el versículo en una proposición de que Dios nunca modifica ninguna acción bajo ninguna circunstancia.
26. Lo que ninguno de los textos resuelve por sí solo
Génesis 6:6 y Números 23:19 no proporcionan por sí solos una teoría completa sobre:
- omnisciencia;
- presciencia;
- atemporalidad;
- impasibilidad;
- inmutabilidad ontológica;
- o la relación metafísica entre Dios y el tiempo.
Esas preguntas requieren una síntesis mucho más amplia.
Es legítimo formularlas.
Lo que no es legítimo es colocar las respuestas teológicas posteriores dentro de un verbo hebreo como si estuvieran explícitamente allí.
27. La verdadera tensión
El Tanaj presenta a YHWH como alguien que:
se duele ante el mal,
responde al arrepentimiento,
desiste de determinados juicios,
y al mismo tiempo permanece fiel a determinadas promesas y decisiones.
Eso es más complejo que cualquiera de estas dos fórmulas:
“Dios nunca cambia absolutamente nada”
o:
“Dios cambia constantemente de opinión porque no sabe qué ocurrirá”.
Ninguna de las dos fórmulas puede simplemente depositarse sobre Génesis 6:6 y Números 23:19 sin más argumentación.
Conclusión
¿Dios se arrepiente o no se arrepiente?
La pregunta utiliza una sola palabra española para situaciones hebreas que necesitan mayor precisión.
Génesis 6:6 afirma que YHWH:
lamentó haber hecho al ser humano y se afligió profundamente por la corrupción de la tierra.
Números 23:19 afirma que Dios:
no es un hombre mentiroso o voluble que abandona la palabra que ha pronunciado.
El propio Tanaj puede utilizar la raíz n-ḥ-m para describir a YHWH desistiendo de un juicio anunciado,
como ocurre en Éxodo 32 y Jonás 3.
Y 1 Samuel 15 puede decir dentro del mismo capítulo que YHWH lamentó haber establecido a Saúl y,
al mismo tiempo, que no revocará su sentencia como un hombre que cambia caprichosamente de parecer.
La tensión, por tanto, no se resuelve negando uno de los textos.
Se resuelve distinguiendo cuidadosamente:
pesar ≠ pecado
respuesta histórica ≠ inconstancia moral
desistir de un juicio condicional ≠ mentir
ser relacional ≠ ser manipulable
Después de hacer esas distinciones todavía quedan preguntas teológicas profundas acerca de la relación de Dios con el tiempo,
el conocimiento y el cambio.
Pero esas preguntas deben comenzar con el texto que tenemos, no con una definición importada de antemano.
Texto antes que respuesta fácil.
Evidencia antes que conclusión.
Control de la evidencia
Dato textual: Génesis 6:6 utiliza la raíz n-ḥ-m respecto de YHWH.
Dato textual: Génesis 6:6 añade que YHWH “se afligió en su corazón”.
Dato textual: Números 23:19 utiliza la misma raíz dentro de una afirmación sobre la confiabilidad de Dios.
Dato contextual: Números 23:19 pertenece al intento de Balac de conseguir que Bilam maldiga a Israel.
Dato contextual: Números 23:20 explica que la bendición pronunciada no será revocada.
Control intrabíblico fuerte: 1 Samuel 15 utiliza lenguaje de pesar divino y de no retractación dentro del mismo episodio.
Dato canónico: Éxodo 32:14 y Jonás 3:10 utilizan n-ḥ-m para describir a Dios desistiendo de un desastre anunciado.
Dato profético: Jeremías 18:7–10 presenta explícitamente una lógica donde la respuesta divina puede variar según la respuesta humana.
Inferencia exegética fuerte: “no se arrepiente” en Números 23 no debe absolutizarse fuera del propósito del oráculo.
Inferencia exegética fuerte: Génesis 6:6 expresa pesar y aflicción divina, no arrepentimiento moral por pecado.
Desarrollo teológico posterior: determinar cómo estos textos se relacionan con doctrinas de omnisciencia, impasibilidad o inmutabilidad.
Sobreafirmación: “Génesis 6:6 demuestra que Dios cometió un error”.
Sobreafirmación opuesta: “Números 23:19 demuestra que Dios jamás cambia ninguna acción o respuesta”.
Bibliografía académica básica
Wenham, Gordon J.
Genesis 1–15.
Word Biblical Commentary 1.
Waco, TX: Word Books, 1987.
Hamilton, Victor P.
The Book of Genesis: Chapters 1–17.
New International Commentary on the Old Testament.
Grand Rapids: Eerdmans, 1990.
Sarna, Nahum M.
Genesis.
JPS Torah Commentary.
Philadelphia: Jewish Publication Society, 1989.
Westermann, Claus.
Genesis 1–11: A Commentary.
Translated by John J. Scullion.
Minneapolis: Augsburg, 1984.
Mathews, Kenneth A.
Genesis 1–11:26.
New American Commentary 1A.
Nashville: Broadman & Holman, 1996.
Milgrom, Jacob.
Numbers.
JPS Torah Commentary.
Philadelphia: Jewish Publication Society, 1990.
Ashley, Timothy R.
The Book of Numbers.
New International Commentary on the Old Testament.
Grand Rapids: Eerdmans, 1993.
Levine, Baruch A.
Numbers 21–36.
Anchor Bible 4A.
New York: Doubleday, 2000.
Tsumura, David Toshio.
The First Book of Samuel.
New International Commentary on the Old Testament.
Grand Rapids: Eerdmans, 2007.
Koehler, Ludwig, Walter Baumgartner, and Johann Jakob Stamm.
The Hebrew and Aramaic Lexicon of the Old Testament.
Leiden: Brill, 1994–2000.
Véase especialmente la raíz נחם.
Curso: Pasajes Difíciles · Tanaj
Serie: Violencia, juicio y textos que incomodan
Lección: 6
Textos estudiados: Génesis 6:6; Números 23:19
© Juan Carlos Suaste — Asamblea Berea