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Josué 6:17–21 — ¿Por qué YHWH ordenó destruir Jericó, incluyendo mujeres y niños?


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Texto base: Josué 6:17–21

Josué 6 relata la caída de Jericó y contiene uno de los episodios más difíciles de la conquista de Canaán.
Después del colapso de las murallas, el texto afirma que la ciudad fue colocada bajo ḥērem y que Israel destruyó:

“hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, bueyes, ovejas y asnos”.

No sirve reducir el episodio a:
“Israel derrotó al ejército de Jericó”.

El narrador utiliza lenguaje de destrucción total e incluye explícitamente población no combatiente.

Pero tampoco basta con leer Josué 6 como si fuera una crónica militar moderna.
El relato pertenece al lenguaje de guerra, juicio, ḥērem, tierra y pacto del antiguo Israel, y debe analizarse dentro de ese mundo antes de formular una evaluación histórica o moral.

La pregunta correcta es:
¿qué significa realmente la destrucción de Jericó dentro del libro de Josué, qué función tiene el ḥērem, qué podemos afirmar históricamente y qué no debemos añadir al relato?

Texto antes que respuesta fácil.

1. Jericó aparece como la primera ciudad de la conquista

Jericó tiene una función narrativa especial.

Después del cruce del Jordán en Josué 3–4, la circuncisión en Gilgal y la celebración de Pésaj en Josué 5, Jericó se convierte en la primera ciudad que Israel enfrenta dentro de la tierra.

Eso significa que el episodio no funciona solamente como una batalla.
Es presentado como el comienzo de la ocupación de la tierra prometida.

Josué 6, por tanto, debe leerse dentro de la lógica teológica de:

  • promesa de la tierra;
  • obediencia a YHWH;
  • juicio contra Canaán;
  • consagración de la primera ciudad;
  • y fidelidad de Israel al mandato recibido.

Ese marco no elimina la violencia.
Explica cómo la narración la interpreta.

2. El término central vuelve a ser ḥērem

Josué 6:17 dice:

וְהָיְתָה הָעִיר חֵרֶם

wəhāyətāh hāʿîr ḥērem

“y la ciudad será ḥērem”

La palabra:

חֵרֶם

ḥērem

describe aquello que queda apartado de la disponibilidad humana ordinaria y entregado irrevocablemente a una disposición asociada con YHWH.
En contextos bélicos, esto puede implicar destrucción.

Jericó no es tratada como una ciudad cuyo botín Israel puede apropiarse libremente.

Eso explica por qué Josué 6:18–19 prohíbe tomar los objetos sometidos al ḥērem y reserva la plata, el oro, el bronce y el hierro para el tesoro de YHWH.

Dato textual: Jericó es colocada bajo ḥērem.

Dato narrativo: Israel no puede tratar la ciudad simplemente como botín militar privado.

3. El texto sí incluye a mujeres y jóvenes

Josué 6:21 dice:

וַיַּחֲרִימוּ אֶת־כָּל־אֲשֶׁר בָּעִיר

מֵאִישׁ וְעַד־אִשָּׁה

מִנַּעַר וְעַד־זָקֵן

wayyaḥărîmû ’et-kol-’ăšer bāʿîr,

mē’îš wəʿad-’iššāh,

minnaʿar wəʿad-zāqēn

“pusieron bajo ḥērem todo lo que había en la ciudad,
desde hombre hasta mujer,
desde joven hasta anciano”

La formulación es totalizante.

El texto no limita explícitamente la destrucción a soldados.

No sería responsable traducir:

“destruyeron solamente a los combatientes”

porque eso no es lo que dice el versículo.

Dato textual: mujeres, jóvenes y ancianos están incluidos en la formulación.

No legítimo: reducir el pasaje a una operación exclusivamente militar contra varones armados.

4. ¿Dice realmente “niños pequeños”?

El término utilizado es:

נַעַר

naʿar

Naʿar tiene un campo semántico amplio.
Puede referirse a un muchacho, joven, sirviente o persona joven, dependiendo del contexto.

Por eso traducirlo automáticamente como:

“bebé”

sería impreciso.

Pero tampoco debe utilizarse esa amplitud semántica para afirmar que no había menores involucrados.

El texto establece una polaridad:

joven → anciano

igual que:

hombre → mujer

La función es expresar totalidad.

Dato léxico: naʿar no significa específicamente “bebé”.

Dato literario: “joven y anciano” funciona como una fórmula inclusiva.

No demostrado: la edad precisa de cada persona afectada.

5. Rahab rompe cualquier lectura puramente étnica

Josué 6:17 introduce inmediatamente una excepción:

“solamente Rahab la prostituta vivirá, ella y todos los que estén con ella en casa”.

Rahab pertenece a Jericó.

No es israelita.

Sin embargo, ella y su familia son preservadas.

Esto importa porque demuestra que la lógica narrativa no funciona simplemente así:

“cananeo = muerte inevitable”

Rahab actúa a favor de los enviados de Israel, reconoce la acción de YHWH y queda fuera de la destrucción de la ciudad.

Dato narrativo: existe una excepción explícita dentro de Jericó.

Inferencia exegética: el relato no construye la destrucción exclusivamente sobre identidad étnica.

Pero esta excepción tampoco elimina el problema:
la mayoría de la población de Jericó sigue siendo presentada como objeto del ḥērem.

6. ¿Por qué Jericó queda bajo ḥērem?

Josué presupone la teología de la Torá, especialmente textos como Deuteronomio 7 y 20.

Dentro de ese marco, la destrucción de ciertos pueblos cananeos se vincula con:

  • juicio;
  • posesión de la tierra;
  • rechazo de prácticas religiosas cananeas;
  • y preservación de la fidelidad de Israel a YHWH.

En Josué 6, sin embargo, el narrador no vuelve a explicar todos esos motivos.
Los presupone.

Esto exige precisión:

Desarrollo canónico: la explicación más amplia del ḥērem pertenece a la relación entre Deuteronomio y Josué.

Dato específico de Josué 6: Jericó debe ser entregada al ḥērem porque así lo manda YHWH dentro de la conquista.

7. Jericó como una especie de “primicia” narrativa

Algunos intérpretes han observado que Jericó, por ser la primera ciudad conquistada, funciona literariamente de manera semejante a una primera porción que no pertenece al uso ordinario de Israel.

Esto ayuda a explicar por qué Israel no puede apropiarse del botín.

El episodio posterior de Acán en Josué 7 confirma la importancia de esta prohibición.

Acán toma aquello que había sido apartado.
El problema no es solamente robo militar.
Es apropiarse de algo que el relato presenta como perteneciente a YHWH.

Esta interpretación de Jericó como “primicia” puede ser útil como analogía literaria.

Pero debe clasificarse correctamente:

Inferencia literaria: Jericó funciona como primera ciudad consagrada enteramente a YHWH.

No es término explícito del texto: Josué 6 no llama literalmente a Jericó reshit o “primicia”.

8. La guerra se presenta como acción de YHWH

El relato insiste en que la victoria no depende primariamente de superioridad militar israelita.

La estrategia es extraña desde un punto de vista militar:
marchas alrededor de la ciudad, sacerdotes, shofarot y el arca.

El colapso de la muralla aparece como resultado de la acción de YHWH dentro de la narración.

Por eso la conquista de Jericó no se presenta simplemente como:

“Israel era militarmente superior.”

La teología narrativa es:

YHWH entrega la ciudad.

Eso también hace más difícil el problema moral.

No podemos desplazar toda la responsabilidad hacia una decisión humana de Josué.
El relato atribuye el mandato y la victoria a YHWH.

9. El lenguaje de destrucción total en el antiguo Cercano Oriente

Las narraciones y monumentos militares del antiguo Cercano Oriente emplean con frecuencia lenguaje totalizante:
enemigos destruidos, ciudades aniquiladas y poblaciones eliminadas.

En algunos casos sabemos que el lenguaje no debe entenderse como un registro estadístico literal de cada persona asesinada.

Por eso algunos investigadores comparan Josué con las convenciones retóricas de las narraciones antiguas de conquista.

Ese contexto importa.

Pero nuevamente debemos evitar una conclusión excesiva.

No podemos razonar:

“Existía hipérbole militar, por tanto nadie murió en Jericó.”

El texto sigue narrando una toma violenta de la ciudad y utiliza categorías de destrucción.

La cuestión histórica es cuánto de ese lenguaje debe tomarse como descripción literal de totalidad y cuánto pertenece a convenciones literarias de victoria completa.

Dato histórico comparativo: existe retórica militar maximalista en el antiguo Cercano Oriente.

Inferencia interpretativa posible: puede iluminar la formulación totalizante de Josué.

Límite: no permite eliminar toda violencia histórica del relato.

10. ¿Qué ocurrió históricamente en Jericó?

Aquí debemos separar cuidadosamente arqueología y narración.

La identificación tradicional de Jericó con Tell es-Sultan es ampliamente aceptada.

La cronología de la destrucción de la ciudad y su relación con una posible conquista israelita ha sido objeto de una larga discusión arqueológica.

Las interpretaciones han dependido de cuestiones como:

  • datación de estratos;
  • cerámica;
  • cronología del final de la Edad del Bronce;
  • identificación de niveles de destrucción;
  • y reconstrucción de la cronología bíblica.

No existe una base seria para presentar la arqueología de Jericó como si hubiera probado sin discusión cada detalle de Josué 6.

Pero tampoco debe decirse que la arqueología demuestra simplemente que “Jericó nunca existió” o que “nunca fue destruida”.

El sitio posee una historia compleja de ocupación y destrucción.
La cuestión debatida es la correspondencia cronológica y histórica con el relato bíblico.

Dato arqueológico: Tell es-Sultan presenta múltiples fases de ocupación y destrucción.

Cuestión disputada: qué estrato, si alguno, debe correlacionarse directamente con Josué 6.

11. ¿Podemos usar la arqueología para eliminar el problema moral?

No.

Incluso si alguien concluyera que el relato de Josué no describe una campaña histórica exactamente como ocurrió, todavía existiría una cuestión literaria y teológica:

¿por qué el texto bíblico presenta esta destrucción como mandato de YHWH?

La arqueología puede investigar qué ocurrió.

La exégesis debe explicar qué afirma la narración.

Son preguntas relacionadas, pero diferentes.

12. ¿Josué afirma que todos los cananeos fueron exterminados?

No en sentido histórico absoluto.

El propio libro continúa mostrando poblaciones cananeas presentes después de relatos de destrucción.

Josué 13:1 afirma que todavía queda mucha tierra por poseer.

Josué 15:63 reconoce que los jebuseos continúan habitando Jerusalén.

Josué 16:10 señala que los cananeos permanecen en Gezer.

Josué 17 también describe poblaciones cananeas que no fueron expulsadas completamente.

Por tanto, el lenguaje de conquista total convive dentro del mismo libro con afirmaciones de conquista incompleta.

Esto es importante.

Dato literario: Josué utiliza lenguaje de victoria amplia y, al mismo tiempo, reconoce territorios y poblaciones no conquistados.

Inferencia posible: algunas fórmulas de totalidad pueden funcionar retóricamente para describir victorias decisivas más que exterminio demográfico absoluto.

Pero eso no significa que cada escena individual pueda reducirse automáticamente a hipérbole.

13. Rahab impide una lectura de exterminio racial

La preservación de Rahab merece volver a mencionarse porque controla una lectura moderna frecuente.

Jericó no es destruida porque sus habitantes posean una “raza” biológicamente condenada.

Rahab pertenece a esa misma ciudad y, sin embargo, es incorporada al pueblo.

Más adelante, los gabaonitas también sobreviven.

Esto no convierte la conquista en un episodio moralmente sencillo.

Pero sí demuestra que categorías raciales modernas son inadecuadas para describir la lógica de Josué.

Control de anacronismo: “raza” en sentido moderno no debe imponerse sobre las categorías de pueblos, ciudades, alianzas y culto del antiguo Cercano Oriente.

14. ¿Puede Josué 6 justificar violencia religiosa hoy?

No.

El relato pertenece a una coyuntura narrativa particular:

  • Israel;
  • la entrada en Canaán;
  • la tierra prometida;
  • el mandato específico de YHWH;
  • Jericó como ciudad bajo ḥērem.

No existe en Josué una comisión abierta para que comunidades posteriores identifiquen pueblos modernos como “Jericó” y reproduzcan la conquista.

Usar Josué 6 como legitimación para violencia religiosa contemporánea exige arrancar el relato de su marco histórico, literario y pactual.

15. El problema moral permanece

Después de contextualizar todo lo anterior, permanece una dificultad seria.

El texto presenta la destrucción de una ciudad e incluye:

hombres, mujeres, jóvenes y ancianos.

No debemos responder:

“Como era ḥērem, ya no existe ningún problema.”

Ḥērem explica la categoría antigua.
No responde automáticamente nuestra pregunta ética.

Tampoco debemos afirmar:

“como existía hipérbole militar, entonces el texto realmente no describe violencia.”

Eso tampoco está justificado.

El contexto ayuda a formular mejor la dificultad.
No necesariamente la elimina.

16. Lo que el texto permite afirmar

  • Jericó es la primera ciudad conquistada en la tierra dentro de la narrativa de Josué.
  • La ciudad es colocada bajo ḥērem.
  • Israel no puede apropiarse libremente del botín.
  • Josué 6:21 utiliza lenguaje totalizante.
  • La formulación incluye hombres, mujeres, jóvenes y ancianos.
  • Rahab y su familia constituyen una excepción explícita.
  • El relato atribuye la victoria y el mandato a YHWH.
  • El propio libro posteriormente reconoce poblaciones cananeas que permanecen en la tierra.

17. Lo que el texto no permite afirmar sin más

  • Que solamente murieron soldados.
  • Que naʿar significa específicamente “bebé”.
  • Que todos los habitantes de Canaán fueron demográficamente exterminados.
  • Que el ḥērem constituye una autorización universal para violencia religiosa.
  • Que la arqueología haya confirmado sin discusión cada detalle de Josué 6.
  • Que la arqueología haya demostrado que Jericó jamás existió o jamás sufrió destrucciones.
  • Que la existencia de retórica militar antigua elimine automáticamente la violencia del relato.
  • Que la identidad étnica por sí sola explique la preservación o destrucción de cada personaje.

18. Entonces, ¿por qué YHWH ordenó destruir Jericó?

Dentro de la lógica narrativa de Josué y Deuteronomio, la respuesta es:

Jericó forma parte de los pueblos de Canaán sometidos al juicio de YHWH y a la entrega de la tierra a Israel.
La ciudad es además la primera conquista y queda completamente apartada bajo ḥērem.

Esa es la explicación teológica que ofrece el corpus.

Pero debemos distinguirla de otra pregunta:

¿resuelve esa explicación todas las objeciones morales que produce la muerte de población no combatiente?

No necesariamente.

La explicación de la lógica interna del texto y la evaluación ética posterior son dos tareas diferentes.

19. La dificultad correcta

Una caricatura dice:

“Dios ordenó matar arbitrariamente a personas inocentes porque pertenecían a otra raza.”

Eso introduce categorías que el relato no utiliza y omite su marco de juicio, tierra, pacto y ḥērem.

La caricatura contraria dice:

“En realidad nadie murió; todo es lenguaje figurado.”

Eso también excede la evidencia.

La pregunta difícil permanece:

¿cómo debemos comprender un texto que atribuye a YHWH una orden de destrucción colectiva dentro del marco de la conquista de Canaán?

Esa es la pregunta que merece estudio.

Conclusión

Josué 6:17–21 presenta a Jericó bajo ḥērem y describe su destrucción con lenguaje totalizante.
Mujeres, jóvenes y ancianos forman parte de la formulación.

El texto no debe reducirse a una batalla exclusivamente contra soldados.

Al mismo tiempo, Jericó pertenece a un marco narrativo específico:
la entrada de Israel en la tierra, el juicio sobre Canaán, el ḥērem y la consagración de la primera ciudad conquistada.

Rahab demuestra que el relato no funciona mediante una lógica racial simple.

Las convenciones de guerra del antiguo Cercano Oriente pueden ayudar a explicar el lenguaje maximalista, y el propio libro de Josué reconoce que la conquista no eliminó literalmente a todos los cananeos.

Pero ninguna de esas observaciones convierte el episodio en un texto sin violencia.

La dificultad moral permanece.

Una lectura responsable no tiene que esconderla ni exagerarla.
Tiene que definirla correctamente.

Texto antes que respuesta fácil.

Evidencia antes que conclusión.

Control de la evidencia

Dato textual: Josué 6:17 coloca a Jericó bajo ḥērem.

Dato textual: Josué 6:21 incluye “hombre y mujer, joven y anciano”.

Dato léxico: naʿar tiene un campo semántico más amplio que “bebé”.

Dato narrativo: Rahab y su familia son preservadas.

Dato narrativo: el botín de Jericó queda restringido y ciertos metales son destinados al tesoro de YHWH.

Dato literario: Josué posteriormente reconoce territorios y poblaciones cananeas no conquistadas.

Dato histórico comparativo: el lenguaje militar del antiguo Cercano Oriente puede emplear fórmulas maximalistas de destrucción total.

Inferencia literaria: parte del lenguaje de totalidad en Josué puede funcionar convencionalmente para describir victoria decisiva.

Límite: esa comparación no demuestra que ningún habitante de Jericó muriera.

Dato arqueológico general: Jericó/Tell es-Sultan posee múltiples fases de ocupación y destrucción.

Cuestión histórica disputada: la correlación exacta entre un estrato arqueológico y Josué 6.

Control de anacronismo: categorías modernas de raza o guerra religiosa universal no deben proyectarse directamente sobre el relato.

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Curso: Pasajes Difíciles · Tanaj

Serie: Violencia, juicio y textos que incomodan

Lección: 3

Texto estudiado: Josué 6:17–21

© Juan Carlos Suaste — Asamblea Berea