Cursos · Pasajes Difíciles · Nuevo Testamento; Yeshúa, el Padre y los textos más debatidos de los Escritos Apostólicos

Marcos 13:32 — ¿Por qué Yeshúa dice que el Hijo no sabe el día ni la hora?


Pasajes Difíciles · Nuevo Testamento

Texto base: Marcos 13:32; cf. Marcos 13:24–37; Mateo 24:36; Hechos 1:6–7; Juan 5:19–30; 14:28; 17:3; 20:17, 28–31; 1 Corintios 15:24–28; Filipenses 2:6–11

Marcos 13:32 es uno de los textos más difíciles para cualquier lectura cristológica seria.

Yeshúa dice:


“Pero de aquel día o de la hora

nadie sabe,

ni los ángeles en el cielo,

ni el Hijo,

sino el Padre.”

La frase difícil es:


“ni el Hijo”.

Algunos intentan borrar su fuerza diciendo que Yeshúa sí sabía, pero no quería decirlo.

Pero el texto no dice eso.

El texto dice:


nadie sabe,

ni los ángeles,

ni el Hijo,

sino el Padre.

Otros usan la frase para decir que Yeshúa no tiene una identidad ni autoridad especial.

Pero eso tampoco respeta el contexto.

En Marcos 13, el mismo Yeshúa que dice “ni el Hijo” también habla del Hijo del Hombre viniendo en las nubes con gran poder y gloria.

Por tanto, la lectura responsable debe sostener ambas cosas:


el Hijo no sabe el día ni la hora;


el Hijo viene con poder y gloria

en la consumación.

Texto antes que respuesta fácil.

1. El texto base

Marcos 13:32 dice:

“Pero acerca de aquel día o de la hora nadie sabe, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.”

El griego dice:


Περὶ δὲ τῆς ἡμέρας ἐκείνης

ἢ τῆς ὥρας

οὐδεὶς οἶδεν,

οὐδὲ οἱ ἄγγελοι

ἐν οὐρανῷ

οὐδὲ ὁ υἱός,

εἰ μὴ ὁ πατήρ.


Peri de tēs hēmeras ekeinēs

ē tēs hōras

oudeis oiden,

oude hoi angeloi

en ouranō

oude ho huios,

ei mē ho patēr.

Una traducción literal sería:


“Pero acerca de aquel día

o de la hora,

nadie sabe,

ni los ángeles en el cielo,

ni el Hijo,

excepto el Padre.”

2. El contexto: el discurso del Monte de los Olivos

Marcos 13 contiene el discurso escatológico de Yeshúa.

Los discípulos le preguntan acerca del templo, su destrucción y las señales relacionadas con esos acontecimientos.

Yeshúa responde hablando de falsos mesías, guerras, persecución, abominación desoladora, tribulación, señales cósmicas, venida del Hijo del Hombre y vigilancia.

Por tanto, Marcos 13:32 no aparece en una conversación casual.

Aparece en un discurso sobre juicio, consumación, fidelidad y vigilancia.

3. “Aquel día o la hora”

La frase:


τῆς ἡμέρας ἐκείνης

ἢ τῆς ὥρας


tēs hēmeras ekeinēs

ē tēs hōras

significa:


“aquel día

o la hora”.

La frase apunta al momento preciso de la consumación anunciada.

Yeshúa no está diciendo que no se pueda discernir nada.

De hecho, en el mismo discurso llama a sus discípulos a estar atentos.

Lo que no se conoce es el momento exacto.

4. “Nadie sabe”

Yeshúa comienza con una afirmación amplia:


οὐδεὶς οἶδεν


oudeis oiden

“nadie sabe”.

La frase no es débil.

No dice:


“nadie puede decirlo públicamente.”

Dice:


nadie sabe.

La respuesta de Yeshúa limita el conocimiento humano y celestial acerca del momento exacto.

5. “Ni los ángeles en el cielo”

Yeshúa añade:


οὐδὲ οἱ ἄγγελοι

ἐν οὐρανῷ


oude hoi angeloi

en ouranō

“ni los ángeles en el cielo”.

Esto eleva el punto.

No solo los seres humanos desconocen el día y la hora.

Ni siquiera los ángeles celestiales lo saben.

El tiempo exacto pertenece a una esfera de autoridad que no está disponible ni para el mundo humano ni para los seres celestiales.

6. “Ni el Hijo”

La frase más difícil es:


οὐδὲ ὁ υἱός


oude ho huios

“ni el Hijo”.

Esta frase debe ser tomada con absoluta seriedad.

Yeshúa incluye al Hijo dentro de los que no conocen el día ni la hora.

No debemos corregir la frase por temor doctrinal.

El texto dice lo que dice.

7. “Sino el Padre”

La frase final es:


εἰ μὴ ὁ πατήρ


ei mē ho patēr

“excepto el Padre” o “sino el Padre”.

El contraste es claro.

El día y la hora son conocidos por el Padre.

No por los ángeles.

No por el Hijo.

El Padre retiene ese conocimiento.

8. La estructura del versículo

La estructura tiene una progresión:


nadie

↓

ni los ángeles

↓

ni el Hijo

↓

sino el Padre.

Esta progresión es deliberada.

Yeshúa no está hablando vagamente.

Está marcando una distinción de conocimiento y autoridad.

El Padre ocupa el lugar final y exclusivo respecto al conocimiento del día y la hora.

9. El error de decir: “sí sabía, pero no podía decirlo”

Una explicación popular dice que Yeshúa sí sabía el día y la hora, pero que no estaba autorizado a revelarlo.

El problema es que Marcos 13:32 no dice eso.

El texto no dice:


“nadie lo revela.”

Dice:


“nadie sabe.”

La lectura responsable no debe cambiar “no sabe” por “no lo dice”.

10. El error de usar el texto para rebajar a Yeshúa

El error contrario es decir:


“Si el Hijo no sabe,

entonces Yeshúa es solo un hombre común.”

Pero el contexto de Marcos 13 no permite eso.

En el mismo discurso, Yeshúa habla del Hijo del Hombre viniendo en las nubes con gran poder y gloria.

El Hijo tiene un papel escatológico único.

El desconocimiento del día y la hora no elimina su autoridad mesiánica.

11. El Hijo del Hombre viene con poder y gloria

Marcos 13:26 dice:


“Entonces verán al Hijo del Hombre

viniendo en las nubes

con gran poder y gloria.”

Esta frase tiene trasfondo en Daniel 7.

El Hijo del Hombre no es una figura común.

Viene con gloria.

Viene con poder.

Su venida tiene alcance escatológico.

Por tanto, Marcos 13 no rebaja a Yeshúa.

12. El Hijo envía a los ángeles

Marcos 13:27 dice:


“Y entonces enviará a sus ángeles,

y reunirá a sus escogidos

de los cuatro vientos.”

Esto también es una afirmación altísima.

El Hijo del Hombre envía a los ángeles.

Los ángeles sirven en la ejecución de su obra escatológica.

El Hijo no conoce el día ni la hora, pero tiene autoridad para reunir a los escogidos en la consumación.

13. No saber el día no elimina la misión del Hijo

El Hijo no sabe el día ni la hora.

Pero el Hijo anuncia la venida.

El Hijo advierte a los discípulos.

El Hijo manda velar.

El Hijo vendrá con poder y gloria.

El Hijo enviará a los ángeles.

Por tanto, el texto afirma limitación de conocimiento, no ausencia de autoridad mesiánica.

14. El Padre como poseedor del tiempo

En Marcos 13:32, el conocimiento del momento exacto pertenece al Padre.

Esto encaja con Hechos 1:7, donde Yeshúa dice:


“No os corresponde saber

los tiempos o las sazones

que el Padre puso

en su propia autoridad.”

El Padre retiene los tiempos.

La comunidad no debe vivir calculando fechas.

Debe vivir en fidelidad y vigilancia.

15. Hechos 1:7 y Marcos 13:32

Hechos 1:7 no dice que los tiempos pertenezcan a curiosos, calculadores o expertos apocalípticos.

Dice que el Padre los puso en su propia autoridad.

Esto confirma la línea de Marcos 13:32.

El conocimiento del día y la hora pertenece al Padre.

El deber de los discípulos no es conocer la fecha.

Es ser testigos fieles.

16. El propósito pastoral de la frase

Yeshúa no dice “ni el Hijo” para satisfacer curiosidad teológica.

Lo dice para producir vigilancia.

Después de afirmar que nadie sabe el día ni la hora, Yeshúa dice:


“Mirad,

velad

y orad.”

El desconocimiento del día no debe producir especulación.

Debe producir fidelidad.

17. “Velad”

Marcos 13 termina con un mandato repetido:


velad.

La vigilancia es la respuesta correcta al desconocimiento del día.

Yeshúa no entrega una tabla cronológica.

Entrega una postura espiritual.

El discípulo fiel no necesita saber la hora exacta para obedecer.

Necesita permanecer despierto.

18. El desconocimiento protege contra la arrogancia

Marcos 13:32 confronta la arrogancia religiosa.

Si los ángeles no saben y el Hijo no sabe, ningún maestro, profeta, calendario o sistema puede reclamar dominio sobre la fecha exacta.

El texto desautoriza toda pretensión de controlar el tiempo final.

El Padre lo sabe.

Los discípulos velan.

19. El Hijo y la obediencia

Marcos 13:32 también encaja con el patrón bíblico del Hijo obediente.

El Hijo no actúa en independencia del Padre.

El Hijo cumple la misión del Padre.

El Hijo anuncia lo que debe anunciar.

El Hijo llama a la vigilancia.

Pero el conocimiento del día y la hora queda reservado al Padre.

20. Juan 14:28 y Marcos 13:32

Juan 14:28 dice:


“el Padre mayor que yo es.”

Marcos 13:32 muestra una expresión concreta de esa superioridad:


el Padre sabe el día y la hora;

el Hijo no.

Esto no rebaja al Hijo a un simple maestro.

Pero sí confirma que el Padre ocupa una posición superior en conocimiento y autoridad escatológica.

21. Juan 5:19–30 y Marcos 13:32

Juan 5 enseña que el Hijo no puede hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre.

También enseña que el Padre dio al Hijo autoridad para juzgar y le concedió tener vida en sí mismo.

Marcos 13:32 encaja con esa misma lógica:


alta autoridad del Hijo

+

dependencia real del Padre.

22. Mateo 28:18 y Marcos 13:32

Mateo 28:18 dice:


“Toda autoridad me fue dada

en el cielo y sobre la tierra.”

Esta frase afirma autoridad universal del Mesías resucitado.

Pero también dice:


“me fue dada.”

Marcos 13:32 ayuda a mantener el mismo equilibrio.

El Hijo tiene autoridad real.

Pero el Padre retiene lo que pertenece a su autoridad.

23. Filipenses 2 y Marcos 13:32

Filipenses 2 presenta a Yeshúa existiendo en forma de Dios, tomando forma de siervo, obedeciendo hasta la muerte y siendo exaltado por Dios.

La trayectoria es:


gloria

humillación

obediencia

exaltación.

Marcos 13:32 encaja con una cristología donde el Hijo glorioso no actúa desde autonomía independiente.

El Hijo vive en relación con el Padre.

24. 1 Corintios 15 y Marcos 13:32

1 Corintios 15 enseña que el Hijo reina hasta que todos los enemigos sean puestos bajo sus pies.

Luego el Hijo entrega el Reino al Dios y Padre, y se sujeta al que le sujetó todas las cosas.

Marcos 13:32 coincide con esa estructura:


el Hijo tiene función escatológica real;


el Padre conserva supremacía final.

25. Juan 17:3 y Marcos 13:32

Juan 17:3 dice:


“que te conozcan a ti,

el único Dios verdadero,

y a Yeshúa el Mesías,

a quien has enviado.”

Marcos 13:32 no contradice esta distinción.

La confirma desde otro ángulo.

El Padre es quien conoce el día y la hora.

El Hijo es el Mesías escatológico que vendrá con poder y gloria.

26. Juan 20:17 y Marcos 13:32

Juan 20:17 presenta al Resucitado diciendo:


“Subo a mi Padre y vuestro Padre,

a mi Dios y vuestro Dios.”

Marcos 13:32 debe leerse dentro de esa misma relación.

El Padre es Dios para el Hijo.

El Padre conoce lo que el Hijo no conoce.

La exaltación del Hijo no elimina la relación con su Dios y Padre.

27. Juan 20:28 y Marcos 13:32

Juan 20:28 presenta a Tomás confesando a Yeshúa:


“mi Señor

y mi Dios.”

Marcos 13:32 no debe usarse para negar textos como Juan 20:28.

Pero Juan 20:28 tampoco debe usarse para borrar Marcos 13:32.

La lectura bíblica debe sostener ambos datos:


Yeshúa puede recibir lenguaje altísimo;


el Hijo no sabe el día ni la hora.

28. “Ni el Hijo” no es un problema que debemos esconder

La frase “ni el Hijo” no debe ser escondida.

Forma parte del testimonio apostólico sobre Yeshúa.

Un sistema que no puede repetir las palabras de Yeshúa sin sentirse amenazado necesita ser revisado.

El texto debe formar nuestra teología.

No nuestra teología corregir el texto.

29. El Hijo no sabe: una afirmación real

La lectura más honesta es aceptar que Marcos 13:32 atribuye al Hijo desconocimiento del día y la hora.

Esto no debe explicarse como mera estrategia retórica.

Tampoco debe transformarse en “sabía, pero no lo reveló”.

El texto afirma un límite real en relación con el conocimiento del tiempo exacto.

Ese límite distingue al Hijo del Padre.

30. El Hijo glorioso no es el Padre

Marcos 13 presenta al Hijo del Hombre con poder y gloria.

Pero el Hijo no conoce el día y la hora.

Esto muestra que gloria escatológica no significa identidad con el Padre.

El Hijo tiene autoridad.

El Hijo viene en gloria.

El Hijo reúne a los escogidos.

Pero el Padre conoce el día.

31. El texto no permite una cristología baja

Marcos 13:32 no permite reducir a Yeshúa a un simple maestro humano.

En el mismo discurso, Yeshúa:

  • profetiza la destrucción del templo;
  • advierte contra falsos mesías;
  • interpreta el sufrimiento de sus discípulos;
  • anuncia la venida del Hijo del Hombre;
  • habla de poder y gloria;
  • declara que el Hijo enviará a los ángeles;
  • llama a todos a velar.

Eso no es una cristología baja.

32. El texto no permite decir que Yeshúa es el Padre

Pero Marcos 13:32 tampoco permite decir que Yeshúa sea el Padre.

El texto distingue:

  • los ángeles;
  • el Hijo;
  • el Padre;
  • el conocimiento que el Padre posee;
  • el conocimiento que el Hijo no posee.

La distinción está dentro del versículo.

No puede ser borrada sin violentar el texto.

33. El texto confronta la obsesión con fechas

Marcos 13:32 también tiene una función práctica.

Yeshúa desarma la obsesión con fechas.

Si el Hijo dice que no sabe el día ni la hora, la comunidad no tiene derecho a vivir construyendo sistemas de certeza cronológica.

La obediencia no depende de saber la fecha.

Depende de velar.

34. Velar no es calcular

Yeshúa no dice:


“calculad.”

Dice:


“velad.”

La vigilancia bíblica no es ansiedad especulativa.

Es fidelidad sostenida.

El siervo fiel no necesita conocer la hora exacta para cumplir su tarea.

Necesita estar despierto cuando su Señor venga.

35. La pregunta correcta

La pregunta no debe ser:


“¿Cómo explicamos Marcos 13:32

para que Yeshúa sí sepa?”

Tampoco:


“¿Cómo usamos Marcos 13:32

para rebajar a Yeshúa?”

La pregunta correcta es:


¿Cómo puede Marcos presentar al Hijo del Hombre

viniendo con gran poder y gloria,

y al mismo tiempo afirmar que el Hijo

no sabe el día ni la hora,

sino solo el Padre?

36. La formulación más responsable

Una formulación exegéticamente segura sería:


Marcos 13:32 enseña que el conocimiento exacto del día y la hora

pertenece exclusivamente al Padre.

El Hijo no sabe ese momento.

Esto establece una distinción real entre Padre e Hijo.

Sin embargo, el mismo discurso presenta al Hijo del Hombre

viniendo con gran poder y gloria

y enviando a los ángeles para reunir a los escogidos.

Por tanto, el texto afirma limitación de conocimiento

sin negar la autoridad escatológica del Hijo.

37. Lo que el texto permite afirmar

  • Yeshúa habla del día y la hora de la consumación.
  • Nadie conoce ese día u hora.
  • Los ángeles en el cielo no lo saben.
  • El Hijo no lo sabe.
  • Solo el Padre lo sabe.
  • El conocimiento del tiempo exacto pertenece al Padre.
  • El contexto llama a los discípulos a velar.
  • El mismo discurso presenta al Hijo del Hombre viniendo con poder y gloria.
  • El Hijo enviará a los ángeles para reunir a los escogidos.
  • El texto distingue claramente entre el Hijo y el Padre.

38. Lo que el texto no permite afirmar con seguridad

  • Que “no sabe” signifique simplemente “no quiere decirlo”.
  • Que la frase “ni el Hijo” sea irrelevante.
  • Que Yeshúa sea el Padre.
  • Que el Hijo tenga el mismo conocimiento del día y la hora que el Padre.
  • Que Yeshúa sea un simple maestro humano sin autoridad escatológica.
  • Que el desconocimiento del Hijo elimine su venida en poder y gloria.
  • Que el texto autorice cálculos de fechas.
  • Que la vigilancia cristiana sea reemplazada por especulación cronológica.

39. Entonces, ¿por qué Yeshúa dice que el Hijo no sabe el día ni la hora?

Porque, en la relación revelada por el texto, el conocimiento del momento exacto pertenece al Padre.

El Hijo anuncia la consumación.

El Hijo vendrá con poder y gloria.

El Hijo enviará a los ángeles.

El Hijo reúne a los escogidos.

Pero el día y la hora están reservados al Padre.

Eso confirma una distinción real entre Padre e Hijo.

También confirma que el discípulo no debe vivir calculando fechas, sino velando.

Conclusión

Marcos 13:32 no debe ser debilitado.

Yeshúa dijo:


“nadie sabe,

ni los ángeles en el cielo,

ni el Hijo,

sino el Padre.”

Esa frase debe permanecer.

No debe ser corregida.

No debe ser escondida.

No debe convertirse en:


“sí sabía, pero no lo dijo.”

El texto afirma que el Hijo no sabe el día ni la hora.

Pero Marcos 13 tampoco debe ser usado para rebajar a Yeshúa.

El mismo discurso presenta al Hijo del Hombre viniendo con gran poder y gloria, enviando a los ángeles y reuniendo a los escogidos.

Por tanto, la lectura responsable debe sostener ambas cosas:


el Hijo no sabe el día ni la hora;


el Hijo viene con poder y gloria

en la consumación.

Si usamos Marcos 13:32 para negar la autoridad del Hijo, fallamos.

Si usamos la autoridad del Hijo para negar que no sabe el día y la hora, también fallamos.

El texto presenta algo más preciso:


el Padre retiene el conocimiento del tiempo final;

el Hijo anuncia, vendrá y ejecutará la reunión escatológica;

los discípulos deben velar.

Texto antes que respuesta fácil.

Evidencia antes que conclusión.

Control de la evidencia

Dato contextual: Marcos 13:32 aparece dentro del discurso escatológico de Yeshúa.

Dato textual: Yeshúa habla de “aquel día” y “la hora”.

Dato textual decisivo: Yeshúa dice que nadie sabe.

Dato textual: los ángeles en el cielo no saben.

Dato textual decisivo: el Hijo no sabe.

Dato textual decisivo: solo el Padre sabe.

Dato contextual: Marcos 13:26 presenta al Hijo del Hombre viniendo en las nubes con gran poder y gloria.

Dato contextual: Marcos 13:27 presenta al Hijo enviando a los ángeles y reuniendo a los escogidos.

Control bíblico: Hechos 1:7 afirma que los tiempos y sazones pertenecen a la autoridad del Padre.

Control joánico: Juan 14:28 afirma que el Padre es mayor que Yeshúa.

Control joánico: Juan 5:19–30 presenta al Hijo con autoridad recibida y dependencia del Padre.

Control paulino: 1 Corintios 15:24–28 presenta al Hijo reinando y luego entregando el Reino al Padre.

Inferencia exegética: Marcos 13:32 afirma una distinción real de conocimiento entre Padre e Hijo.

No demostrado: que “no sabe” signifique “no lo revela”.

No demostrado: que Yeshúa sea el Padre.

No demostrado: que el desconocimiento del día y la hora niegue la autoridad escatológica del Hijo.

Síntesis teológica: Marcos 13:32 enseña que el Padre conoce el día y la hora que el Hijo no conoce, mientras el mismo discurso presenta al Hijo del Hombre como figura gloriosa de la consumación.

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Jesus and the Victory of God.
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Curso: Pasajes Difíciles · Nuevo Testamento

Serie: Yeshúa y el Padre

Lección: 28

Texto estudiado: Marcos 13:32

Textos relacionados: Marcos 13:24–37; Mateo 24:36; Hechos 1:6–7; Juan 5:19–30; 14:28; 17:3; 20:17, 28–31; 1 Corintios 15:24–28; Filipenses 2:6–11

© Juan Carlos Suaste — Asamblea Berea